Icons & Retablos
Las imágenes de María que obran milagros existen tanto en las iglesias orientales como en las occidentales. En la tradición de los íconos rusos, la Madre de Dios de Vladimir es considerada una gran protectora y se cree que salvó milagrosamente a Moscú de múltiples invasiones extranjeras. De acuerdo con la tradición mexicana, la imagen de Nuestra Señora Refugio de los Pecadores, o La Refugiana, traía alivio durante épocas de pánico o catástrofes, y se convirtió en símbolo de la independencia mexicana.
La Madre de Dios de Vladimir es un tipo de ícono que se conoce como “umilenie” o “ternura”. Estos íconos muestran a María abrazando a su hijo, lo que indica la estrecha relación que existe entre madre e hijo. Su expresión afligida sugiere que conoce cuál es el destino de Cristo: su crucifixión en pos de la salvación de la humanidad. Los ojos de María miran al espectador, invitándolo al diálogo.
La imagen de Nuestra Señora Refugio de los Pecadores o La Refugiana invita al acto de confesión, arrepentimiento, meditación y contemplación de los propios pecados. La iconografía de La Refugiana es más compleja que la de la Virgen de Vladimir estilizada; en este caso, madre e hijo entronizados y coronados están situados sobre nubes con un cielo azul de fondo y rayos de luz, guirnaldas de rosas, o estrellas. El fondo azul simboliza el cielo y el amor celestial, así como el azul del cielo después de que se disipan las nubes, lo que sugiere la revelación de la verdad.